Muchos me conocen por mi música, por las canciones que canto y escribo. Pero, si realmente quieres entender mi corazón y lo que hago, tienes que saber que, para mí, todo está conectado. No soy solo un músico; soy pastor de jóvenes, y cada nota, cada letra, cada producción, está pensada para un mismo propósito: edificar la iglesia y acercar a la gente a Cristo.
He tenido el privilegio de estar a tiempo completo en el ministerio de mi iglesia. La mayor parte de mi tiempo la dedico a la iglesia, y la música es, simplemente, una herramienta más en ese camino. Mi EP, Hasta el Final, por ejemplo, está íntimamente ligado a mi relación con Dios, a ese «Sí, Señor, a lo que me llames, vamos». Las canciones son declaraciones para que quien esté en un proceso similar pueda decir: «Bueno, sí, Señor, vamos». En mi rol pastoral con los jóvenes, siento la misma conexión; todo está relacionado.
El Sonido de la Amistad y la Familia
Cuando la gente ve los videoclips y la producción, a veces parece un trabajo gigantesco. Y sí, hay mucho trabajo detrás, pero lo más importante es que uno no hace estas cosas solos. Todo el proceso fue muy «entre amigos» y muy «familiar». Andreu, el productor, es un amigo; Manel, el encargado del video, también es parte de su familia. Hemos compartido comidas y disfrutado juntos. Lo más lindo es que la mayoría de los que aparecen en los videos son los jóvenes de la iglesia. En la canción «Comunión», uno de los pastores de la iglesia vino y compartimos la Santa Cena juntos en el set. Fuera de la composición, todo fue un trabajo de equipo, y eso se siente.
Hay una conexión especial entre los artistas de Argentina que surgió sin que lo buscáramos. Todo empezó con dos chicos que se conocieron porque uno le vendió una guitarra acústica al otro. Eso llevó a noches de adoración, y de repente, alguien dijo: «Che, si quieren podemos grabar y ver qué sale». Así, sin buscarlo, el Señor fue abriendo puertas. La unidad es difícil de mantener, especialmente cuando todos tenemos diferentes visiones y estamos en distintas congregaciones con agendas apretadas. Pero siempre intentamos juntarnos a comer un asado 🍖 al menos cada dos meses. Esa unidad no es algo buscado o trabajado, sino algo que el Señor construyó naturalmente. Es una bendición que hoy seamos parte de este movimiento lindo que surge en Argentina, con gente como Matthew Hotton, Factor de Cambio y Evangelina Crovinca, quien tiene una voz increíble.
«Obediencia»: Mi Conversación con Dios
Mi canción «Obediencia» nació de un momento de oración. Fue exactamente así. Hace un tiempo viví en Estados Unidos. Cuando regresé, tenía una oferta muy tentadora para quedarme a vivir y trabajar allí, lo cual era una oferta difícil de rechazar considerando la situación económica de Argentina. Pero mientras hacía unos papeles, el Señor me habló en un altar: «Quiero que ames a Adrogué«, mi ciudad. Fue un quiebre para mí, porque implicaba romper con la idea de una vida diferente, mi familia, las oportunidades. Al principio, lo sentí como un sacrificio.
Pero luego, mientras oraba, me vino un pensamiento poderoso: «Dios mismo me quiere sumar en algo. Tengo la posibilidad de hacer equipo con Dios, Él me está invitando». Y en ese momento, entre lágrimas, empecé a cantar: «Mi gozo está en hacer tu voluntad». Así nació la canción Obediencia.
«Hasta el Final»: Un Rostro Distorsionado para un Propósito Claro
La portada de mi EP Hasta el Final llamó la atención por su imagen distorsionada. Tiene un mensaje. Personalmente, me cuesta mucho «dar la cara», no me considero un gran cantante, sino que el Señor me usa para ministrar. La portada fue un empujón para mostrarme, pero a la vez, queríamos dejar claro que el protagonista no soy yo. El rostro es Él, y a Él apuntamos. La idea de las cosas rotas y distorsionadas, junto con el título Hasta el Final, representaba que el camino puede ser difícil, que es una trayectoria dura, «algo que la pasó duro», pero que, a pesar de todo, es hasta el final.
El Moldeado en Bethel: De la Arrogancia a la Dependencia
Mi tiempo en Estados Unidos, en Bethel (California), fue una preparación «total» en mi proceso. Siempre amé al Señor, me crié en la iglesia, soy lo que llamaría un «cristiano de cuna». Pero llegué a Bethel con una actitud que, si bien no diría altanera, sí era un poco de «ya soy líder en mi iglesia, me enviaron con el apoyo de mi congregación». Y de repente, en una clase con cien estudiantes, sentí una «ofensa que te acomoda» del Señor: «¿Crees que cantas bien? Aquí hay 15 personas que cantan mejor. ¿Crees que tienes un llamado pastoral y por eso eres importante? Aquí hay mil y pico de personas más con el mismo llamado». No se trataba de mi talento ni de mi llamado, sino de mi dependencia.
Esos tres años, el Señor me fue rompiendo y rearmando en esa entrega. Me hizo entender el valor de servirle, que es un privilegio. Nunca imaginé las oportunidades que Él me abriría. Cuando le rendí toda mi voluntad al Señor, encontré lo que había soñado. Recuerdo dirigir por primera vez la canción «Padre Nuestro» en Bethel, y darme cuenta de que no era solo ese momento, sino todo lo que el Señor había construido.
Volver a Argentina y estar en la iglesia local, ya no solo con mi propio sueño, sino con la visión de equipar a la iglesia, y hoy caminando hacia una pastoral más general, es la prueba de que el Señor no solo vino a salvarnos, sino a darnos esa vida en abundancia aquí y ahora. Esa experiencia me cambió por completo y me hizo entender que nada es imposible cuando se trata de su propósito y uno se rinde a Él. En mi pastoral y en mis canciones, intento transmitir ese mensaje que viví y experimenté.
Mirando Hacia Adelante: Más Música, Más Propósito
Este año, Hasta el Final no será lo último. Vendrá otra canción, un cover de «Habrá alguno digno,» que fue una locura y creo que saldrá a principios de septiembre. Y luego, una canción muy especial que escribí, «Mi vida entera», que surgió de un proceso personal que viví a principios de año, una situación de salud en la que «casi me voy para el cielo». Esa canción la lanzaremos a través de mi iglesia local, Cristo para todos. Hay un par de canciones más naciendo de ese mismo proceso que verán la luz el año que viene.
Aunque me han preguntado por otras inspiraciones musicales fuera de la palabra, honestamente, mi mente siempre está enfocada en la iglesia local. Grupos como Elevation Worship siempre nos están desafiando a explorar. .
Mi viaje es de entrega, de ver cómo Dios usa lo que soy para Su propósito. La música es un canal, el pastorado es un llamado, y todo, hasta el final, es para Él.
Muchas gracias, Eric, por el tiempo que dispusiste para abrir tu corazón y contarnos personalmente sobre tu nuevo EP. Honestamente, si estás buscando música que le dé un aire nuevo a tus playlists, te invitamos a añadir el nuevo EP «Hasta el Final» de Eric Bustamante en tu lista de reproducción. De nuevo, muchas gracias a Sarai y al equipo de Allegro por esta entrevista, que espero sirva de inspiración y esperanza para muchos.
Recopilación de la entrevista entre Eric Bustamante y Carlos de Heaventurn.
