Hay un momento en la vida de muchos cristianos en el que descubren algo liberador: llorar está bien. Expresar dolor, duda e incertidumbre no te convierte en alguien débil de fe, sino en alguien auténtico. El artista puertorriqueño Alexxander acaba de abrir ese diálogo en grande con el lanzamiento de LLORÓN, su álbum debut bajo Reach Records que llega a redefir lo que significa ser honesto en la música urbana cristiana.
La historia detrás del nombre: de la vergüenza a la libertad
La génesis de LLORÓN es más personal de lo que podrías imaginar. «Era un apodo en mi familia», cuenta Alexxander en la nota de prensa del lanzamiento. «Al principio era solo una broma, hasta que me di cuenta de que, en realidad, así soy. Siento con intensidad».
Ese reconocimiento cambió todo. En lugar de continuar fingiendo una fortaleza que no sentía auténtica, el artista decidió convertir lo que antes era un punto débil en su mensaje central. Su filosofía es simple pero profunda: «Sentir no te hace débil, te hace humano. A través de esta experiencia tenemos acceso a un poder superior. Explorar y comprender esto es lo que significa vivir de verdad».
Cómo se creó un álbum desde la vulnerabilidad
Lo que hace diferente el proceso creativo de LLORÓN es que ninguna canción comenzó con una progresión de acordes o un beat pegadizo. En cambio, la mayoría de las sesiones comenzaban con algo mucho más primario: conversación.
Alexxander se sentaba durante una hora con cada colaborador, simplemente hablando. Desahogaba lo que sentía ese día, sus dudas, sus temores. Solo después de este catarsis emocional, los ritmos y melodías comenzaban a surgir naturalmente del estado de ánimo compartido. «Algunos días el estudio se sentía como terapia. Otros días se sentía como estar con familia o amigos, bromeando y experimentando con ideas que al principio no tenían sentido», explica.
Esta aproximación terapéutica produjo algo inesperado: un disco que toca temas incómodos en la fe evangélica. El álbum aborda historias de traición, identidad cuestionada y dudas sobre si merecía estar en una posición de influencia espiritual. No ofrece respuestas fáciles, sino que se adentra en el caos junto a quien lo escucha.
Colaboraciones que representan el viaje interior
La tracklist incluye participaciones de algunos de los nombres más respetados del movimiento cristiano urbano. Están presentes Christian Ponce, Gabriel EMC y Musiko en diferentes tracks.
Lo que sorprende es la aparición de Lecrae en «Lift Me Up (Remix)» —cofundador de Reach Records— junto a BEAM. De manera poética, también aparece Mireyli Rosa a lo largo del álbum, representando literalmente una «voz interior» que cuestiona y acompaña el viaje emocional que plantea Alexxander.
El álbum en números: las 10 canciones
- Dejavu
- Tres Deseos
- NO SE QUIEN SOY (con Christian Ponce)
- FRÍO
- Cero Millas (con Gabriel EMC)
- Lift Me Up (Remix) con Lecrae y BEAM
- RESCÁTAME
- Suma (con Musiko)
- Química
- Celebrar
Un legado musical que atraviesa generaciones
Lo que pocos saben es que Alexxander no llega a este proyecto desde la nada. Su abuelo formó parte de La Orquesta Nater, y su padre, Luis Santiago, fue pionero en la música cristiana latina. Esa herencia musical fluyó en sus venas, y ahora se expresa a través de una fusión única que mezcla reggaetón y ritmos latinos con pop, rock y EDM.
Antes de LLORÓN, ya había cosechado millones de reproducciones. Sus sencillos «Todo Por Ti», «De Camino» y «SÁNAME» lo posicionaron como una voz emergente en la música urbana cristiana, acumulando más de 10 millones de vistas en YouTube. Ha recibido nominaciones en los Premios Galardón, Premio Águila y Premio Soberano, además de una destacada presentación en el primer Latin Music Showcase de los Dove Awards 2023.
Construyendo comunidad más allá del streaming
Aquí es donde LLORÓN trasciende lo que típicamente hace un artista. Después de presentaciones en Guatemala durante el Follow Fest y mientras se prepara para un pop-up en Puerto Rico, Alexxander notó algo: la gente estaba compartiendo sus propias historias. Los oyentes se identificaban profundamente con esta vulnerabilidad.
Para canalizar esto, creó XXCHAT, una plataforma digital donde la comunidad puede conectar. Pero fue más allá. Ahora realiza llamadas mensuales donde interactúa directamente con sus seguidores. «Quiero que estas llamadas sean un espacio donde la comunidad crezca conmigo, y no solo observe desde la distancia», explica. «Es mi forma digital y moderna de compartir con tantas personas como pueda».
En un género donde historicamente la fuerza y la invulnerabilidad han sido valoradas, Alexxander hace algo revolucionario: lidera con compasión. No es un cambio pequeño. Es una invitación a repensar qué significa ser un cristiano auténtico en el siglo XXI.
El álbum llega después de una campaña de lanzamientos que duró seis meses en 2025, con más sorpresas por venir. Pero lo importante no es el cronograma de marketing. Es el mensaje: en una fe que celebra a un Dios que lloró, ¿por qué nosotros seguimos fingiendo que no podemos?






