Si miramos la vida de Jesús solo como una “biografía” o como una “historia”, ¡hemos perdido la eternidad! Él fue, es, y será el mismo. Siempre precioso, y perfectamente hermoso.
No se trata de aprender algo nuevo de Él, sino de experimentarlo y vivir como Él. Cristo es la fuente inagotable que transforma cada minuto y cada día de nuestra vida.
Con lecturas breves y centradas en la vivificante preciosidad de Cristo, este libro te lleva a los pies de Él, donde Su presencia y Su carácter perfecto te llenarán de gracia, sanidad y paz. Descubrirás que Él es tu hogar, tu pan y tu perfume. Tu Señor y Salvador.
¡Deja que Él haga resplandecer su rostro sobre ti!