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Hechos 72: La historia no contada del avivamiento de 1972 en Bolivia | Entrevista con Oscar Vera

Hechos 72: La historia no contada del avivamiento de 1972 en Bolivia | Entrevista con Oscar Vera

En Heaventurn no medimos el impacto por la viralidad efímera de TikTok ni por la fugacidad de una tendencia de fin de semana. Nacimos con la convicción de construir una enciclopedia viva, una suerte de patrimonio documental para la cultura cristiana global que perdure en el tiempo y responda con veracidad a las búsquedas del futuro.

Por eso, cuando navegando por la web encontré los primeros fragmentos del proyecto audiovisual Hechos 72, sentí que estaba frente a algo completamente distinto. No era un lanzamiento comercial de la industria ni un producto diseñado para ganar me gustas; era el susurro de una historia sepultada por el tiempo que exigía ser contada con rigor y reverencia.

El proyecto, liderado por el realizador audiovisual Oscar Vera, se ha propuesto una tarea titánica: registrar los testimonios de los testigos oculares del poderoso avivamiento ocurrido en Bolivia entre 1972 y 1973, centrado en la vida y ministerio del joven evangelista Julio César Ruibal.

Nos sentamos a conversar en una llamada sincera, de creador a creador, entre la lluvia de Chía y la urgencia de rescatar la memoria de la Iglesia. Lo que sigue no es una simple transcripción periodística: es una inmersión en la fe, en la responsabilidad del mover del Espíritu Santo y en la historia de un avivamiento de proporciones bíblicas.

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1. El llamado de un realizador: De la depresión al Evangelio de Lucas

Carlos (Heaventurn): Oscar, cuando uno ve la factura técnica de Hechos 72, nota de inmediato que no es el trabajo de un aficionado. Eres realizador audiovisual nacido en 1993. ¿Cómo llega un cineasta a apasionarse por un avivamiento ocurrido veinte años antes de que naciera?

Oscar Vera: Mi historia con el Señor empezó de la forma más directa posible: leyendo el Nuevo Testamento por primera vez. Antes de terminar el Evangelio de Mateo, le entregué mi vida a Cristo. Sin entender del todo lo que pasaba, fui lleno del Espíritu Santo y, pocas semanas después, fui completamente libre de una depresión profunda que me dominaba.

Esa experiencia transformó mi vida. Empecé a caminar en comunión con el Espíritu y a leer el libro de los Hechos con una pregunta constante: ¿Dónde está esa comunidad que vive en el poder de Dios, que se ama radicalmente y donde los enfermos son sanados y los cautivos liberados?

Cerca del año 2020, investigando la historia de los movimientos del Espíritu Santo en América Latina, me encontré con la figura de Julio César Ruibal y lo sucedido en Bolivia en 1972. Me impresionó descubrir que, a pesar de la magnitud de lo que ocurrió estadios llenos, ciegos viendo, paralíticos caminando y la prensa secular atónita—, era uno de los avivamientos menos documentados del siglo XX. Prácticamente solo existía un libro escrito años después por uno de sus protagonistas, Alberto Salcedo, titulado Revolución desde Adentro.

Carlos: Es increíble que un evento que conmocionó a un país entero careciera de un archivo histórico accesible. ¿En qué momento sentiste que debías ser tú quien tomara la cámara?

Oscar Vera: Me inquietaba profundamente delante de Dios. Le preguntaba en oración: “Señor, ¿por qué hay tan poco registro de algo tan grande? ¿Por qué nadie ha entrevistado a los testigos oculares?” Y en medio de esa búsqueda, sentí en el corazón una confrontación muy clara, casi un susurro del Señor: “¿Y por qué no lo haces tú?”.

Recordé de inmediato el inicio del Evangelio de Lucas, cuando él le escribe a Teófilo explicando que decidió hacer un registro ordenado de las cosas acontecidas basándose en los testigos oculares. Yo soy realizador audiovisual; no sabía si escribiría un libro, pero sí sabía hacer videos y documentales. Le pedí confirmación al Señor y, de forma milagrosa, Dios empezó a abrir puertas que parecían imposibles: aparecieron los libros, los contactos y los recursos necesarios para ponernos en marcha.

2. 1972: El muchacho de 19 años que conmovió a Bolivia

Carlos: Entremos en la historia central de Hechos 72. ¿Quién era Julio César Ruibal y qué fue lo que ocurrió en Bolivia a partir de mayo de 1972?

Oscar Vera: Julio era un muchacho boliviano de apenas 19 años. Él vivía en Estados Unidos y asistió a una cruzada de la evangelista Kathryn Kuhlman, donde experimentó una sanidad milagrosa en sus ojos y en su columna. Allí conoció a Cristo de una manera aplastante.

Poco después, Dios le habló con una promesa audaz: le dijo que llenaría estadios a través de su ministerio. En esa época, nadie había logrado llenar el Estadio Hernando Siles de La Paz; ni siquiera cuando Pelé jugó allí con la selección de Brasil. Pero Julio le creyó a Dios. Dejó todo en Estados Unidos y regresó a Bolivia sin dinero, sin respaldo institucional y sin ser conocido por nadie.

En 1972, las iglesias evangélicas en Bolivia eran muy pequeñas, compuestas en su mayoría por misioneros extranjeros donde la congregación más grande apenas llegaba a 100 personas. La inmensa mayoría del país era católica tradicional. Pero cuando Julio empezó a hablarle a sus amigos y a jóvenes en las calles, el Espíritu Santo comenzó a manifestarse con una intensidad abrumadora.

«Julio medio hablaba o decía: ‘Jesús te ama’, y el Espíritu Santo venía directamente sobre la gente. Caían al piso, lloraban, hablaban en lenguas. No tenían iglesias, no tenían suficientes Biblias, pero vivían la realidad del libro de los Hechos todos los días.»

— Oscar Vera, Director de Hechos 72

Meses después de iniciado el mover, los Nuevos Testamentos se agotaron por completo en Bolivia y tuvieron que importarse masivamente desde Paraguay para satisfacer la sed de la gente. Los jóvenes se reunían en jeeps, oraban, y el Espíritu Santo les mostraba direcciones específicas, calles o edificios a donde ir. Llegaban a esos lugares y encontraban a personas esperando que les hablaran de Jesús y oraran por ellas.

Las reuniones pasaron de salas de casas a galerías, luego a coliseos, hasta que la multitud hizo insostenible los espacios cerrados.

3. El milagro en el hospital y la llamada del dictador Banzer

Carlos: En la investigación de Hechos 72 relatan un episodio determinante que involucra al gobierno boliviano de la época. ¿Cómo llegó Julio años a reunirse con el presidente de facto Hugo Banzer Suárez?

Oscar Vera: Es uno de los momentos más extraordinarios del avivamiento. Julio necesitaba alquilar el estadio de La Paz, pero no tenía fondos. Viajó a Estados Unidos buscando apoyo financiero y regresó con las manos vacías. El Señor le dijo: “Julio, no es a tu manera, es a la mía”.

Al regresar a Bolivia, un alto funcionario del gobierno del dictador Hugo Banzer sufrió un accidente gravísimo en las peligrosas carreteras bolivianas. Su vehículo cayó a un barranco y el hombre sufrió una lesión medular que lo dejó paralizado de la cintura para abajo. Habiendo escuchado de los milagros que ocurrían con Julio, el funcionario pidió que lo llevaran a su cama de hospital para que orara por él.

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Julio fue al hospital con un amigo y oró por el hombre. De repente, el paralítico comenzó a mover los dedos de los pies y a sentir sus piernas. La conmoción en el hospital fue tan masiva que Julio y su compañero tuvieron que salir apresuradamente del lugar para evitar el tumulto.

Cuando el presidente Hugo Banzer se enteró de lo sucedido con su amigo y colaborador, mandó llamar a Julio inmediatamente. No lo citó al Palacio de Gobierno, sino a una residencia privada.

¿Qué ocurrió en esa audiencia privada entre el Julio y el dictador de la nación?

Oscar Vera: Banzer le dijo: “Julio, sé lo que hiciste por mi amigo y te lo agradezco. ¿Qué puedo hacer por ti?”.

Cualquier persona habría pedido favores políticos o recursos económicos, pero Julio tenía una libertad de espíritu impresionante. Miró al dictador y le dijo: “Señor presidente, a usted lo veo muy cargado. Usted tiene que entregarle sus cargas a Jesús”. Banzer quedó conmovido; Julio lo llevó a arrodillarse junto a su esposa y ambos entregaron su vida a Cristo entre lágrimas.

Al levantarse, secándose las lágrimas, el presidente volvió a preguntarle: “Julio, ¿qué puedo hacer por ti?”. Y Julio respondió: “Por mí nada, Señor presidente; pero por este país sí. Deje que este mensaje llegue a toda la nación”.

A partir de ese instante, por orden presidencial, Julio Ruibal tuvo a su disposición los canales de televisión, las estaciones de radio, aeronaves del Estado para desplazarse y todos los estadios del país abiertos de forma gratuita.

«En cuestión de días, un muchacho desconocido de 19 años tenía todos los estadios de Bolivia abiertos para predicar el Evangelio. En el Estadio Hernando Siles se reunieron cerca de 30.000 personas adentro y más de 30.000 afuera que no pudieron ingresar.»

— Oscar Vera, Director de Hechos 72

Durante esas reuniones en los estadios, mientras se cantaba el himno del avivamiento, «Simplemente como soy», miles de personas experimentaban sanidades instantáneas. Julio levantaba montañas de muletas y sillas de ruedas sobre la tarima, las cuales posteriormente eran entregadas a las autoridades locales.

4. Testimonios en la prensa secular: Del nadaísmo de Gonzalo Arango a Darío Silva

¿Qué encontraron en los periódicos de Bolivia y Colombia sobre estos milagros?

Oscar Vera: Para evitar que la gente exagerara o desvirtuara los hechos, Julio decidió tener a su lado a un periodista profesional de amplia trayectoria: Raúl Novillo Alarcón, quien más tarde trabajaría en La Voz de América. Raúl hizo un seguimiento riguroso de casos médicos. Registró, por ejemplo, cómo sordomudos de nacimiento fueron sanados y tuvieron que ser llevados posteriormente a especialistas para aprender a articular las palabras en español, ya que sus oídos estaban sanos pero jamás habían escuchado el idioma.

Cuando el avivamiento se extendió a otros países de Latinoamérica, Julio visitó Colombia. En Bogotá, el sacerdote Rafael García Herreros le abrió las puertas en el sector de Paloquemado y en el Minuto de Dios.

La prensa secular colombiana, profundamente escéptica, intentó desmentir el fenómeno. La revista Cromos envió a un periodista incrédulo para que desacreditara a Julio: Darío Silva (quien en ese entonces no era creyente). Sin embargo, tras presenciar las cruzadas, Darío publicó un informe sumamente objetivo detallando las sanidades verificables. Cuando la dirección del medio le cuestionó por qué no había escrito un reportaje destructivo, él respondió enfáticamente: “Eso fue lo que ocurrió; no puedo escribir lo contrario”.

«El caso más célebre en Colombia fue el de Gonzalo Arango, fundador del movimiento nadaísta. Arango era un ateo militante que ingresó de incógnito al estadio Pascual Guerrero de Cali para desenmascarar a Julio Ruibal. Al día siguiente, escribió un artículo en el diario El Tiempo titulado con una frase histórica: ‘Vi y creí’.»

— Oscar Vera, Director de Hechos 72

Gonzalo Arango no solo reconoció públicamente lo que sus ojos vieron, sino que tiempo después renunció a los dogmas del nadaísmo, declarando que por compromiso intelectual debía admitir que la verdad reside únicamente en Jesucristo.

5. Sombras, madurez y la preservación de la memoria

Un verdadero documental no oculta los momentos difíciles ni las contradicciones humanas. En Hechos 72 también abordan los desaciertos que ocurrieron a medida que el movimiento crecía.

Oscar Vera: Un mover de Dios de tal magnitud trae una enorme responsabilidad. Al ser un movimiento liderado por jóvenes muy apasionados pero con poca madurez teológica, surgieron desviaciones y desequilibrios. Algunos muchachos se negaban a levantarse de la cama argumentando que ‘el Espíritu no se los había ordenado’.

En su afán por estructurar la Iglesia, Julio buscó consejo en líderes de Estados Unidos, pero lamentablemente cayó temporalmente en una corriente sumamente legalista y autoritaria. Cuando regresó a Bolivia en esa etapa, las reuniones se volvieron rígidas y las manifestaciones de sanidad cesaron abruptamente. Fue un golpe muy duro para todos.

Afortunadamente, el Señor restauró el corazón de Julio. Él reconoció sus errores, abandonó el legalismo y continuó su labor pastoral y evangelística con profunda humildad. De hecho, para evitar que la gloria fuera dada a los hombres o que surgiera un culto a su personalidad, Julio llegó a tomar un barril y quemar gran parte de las cintas, fotos y recortes de prensa que poseía. Por esa razón, rescatar hoy los archivos custodiados en la Hemeroteca del Banco Central de Bolivia ha sido un trabajo providencial.

Años más tarde, Julio se radicó en Cali, Colombia, donde continuó su ministerio hasta su trágico asesinato en 1995, muriendo como un mártir de la fe.

6. La arquitectura detrás del proyecto Hechos 72

Detrás de Hechos 72 hay un equipo multidisciplinario que comparte una misma visión de Iglesia en casa y discipulado. ¿Quiénes te acompañan en este proceso?

Oscar Vera: Dios ha reunido a personas con un ADN espiritual idéntico:

  • Javier García (Productor): Nacido en 1967, conoció al Señor en el movimiento carismático en Perú en los años 80 y estudió en un seminario en La Paz. Tras leer el libro de Ruibal y conectarse milagrosamente en 2023 con Fernando Villalobos (diácono de Julio), se unió como productor al proyecto.
  • Sebastián Villota (Director de Fotografía): Biólogo de profesión, fotógrafo y realizador audiovisual, quien aporta toda su capacidad técnica y artística para capturar la esencia de los testimonios.

Hasta la fecha, hemos grabado cerca de 30 entrevistas a testigos oculares en tres ciudades clave de Bolivia (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz), además de entrevistas en Bogotá y Cali, donde pudimos conversar con la viuda de Julio, Ruth, y su hija Sara.

Nuestra meta final es lanzar un documental de acceso libre en YouTube que sirva como una carta de Cristo para la Iglesia contemporánea: un llamado a retener lo bueno, examinar lo vivido y preparar al cuerpo de Cristo para los tiempos venideros.

Conclusión: Construir archivos que desafíen al tiempo

Al terminar nuestra conversación, Oscar extendió sus manos a través de la pantalla y oró por mí, por mi familia y por la misión de Heaventurn. Fue un recordatorio conmovedor de que la fe no se sostiene en estructuras de entretenimiento, sino en la leña viva del creer y en la fidelidad a la Palabra de Dios.

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En Heaventurn.com continuaremos documentando los proyectos, las vidas y los movimientos que están transformando la cultura cristiana global. No nos importa si el algoritmo premia el ruido; nos importa que dentro de diez, veinte o cincuenta años, cuando alguien pregunte por los verdaderos hechos del Espíritu Santo en América Latina, encuentre un archivo veraz, documentado y lleno de poder.


Recursos Adicionales y Enlaces

Fotografías, testimonios e información histórica cortesía del Proyecto Hechos 72 y la Hemeroteca del Banco Central de Bolivia.

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