Meryl Streep pondrá la voz de Aslan en «Las crónicas de Narnia: El sobrino del mago», la película que Greta Gerwig prepara para Netflix y que llegará a cines el 12 de febrero de 2027. La revelación, publicada en septiembre de 2026 junto con las primeras imágenes del león, abrió una conversación que va bastante más allá del reparto.
Qué se sabe del nuevo Aslan
El anuncio llegó como exclusiva mundial en la portada de la revista Empire, cuyo número de octubre incluye imágenes del set y entrevistas con parte del elenco, entre ellos Daniel Craig y Emma Mackey.
Gerwig explicó su decisión en declaraciones recogidas por Deadline: buscaba una voz capaz de transmitir sabiduría profunda sin volverse pretenciosa, y según ella la lista de candidatos era corta. Streep, dijo, reúne esa hondura con una sensación de asombro casi infantil.
El diseño del personaje también dio de qué hablar. Según NarniaWeb, el nuevo Aslan tiene ojos de distinto color y marcadas rayas rojas, con David Bowie como referencia estética. Screen Rant añade que la directora traslada la historia a la década de 1950, en lugar de las primeras décadas del siglo XX que marcan los libros.
Recordemos de qué trata la película: es el relato de la creación de Narnia, anterior cronológicamente a «El león, la bruja y el ropero». Si quieres el panorama completo de fechas y reparto, lo resumimos en Narnia regresa: Netflix revela fecha, reparto y directora.

Por qué la elección de Streep generó reacciones
Medios como Daily Mail informaron de críticas por parte de sectores cristianos, que califican la decisión de «cambio de género» motivado por la corrección política. Detrás de esas etiquetas hay un argumento más concreto: Aslan es un personaje masculino en los libros y, para muchos lectores, su analogía con Jesús es parte esencial de su significado. En las películas anteriores, además, la voz fue la de Liam Neeson.
Tampoco hay una sola postura. NarniaWeb describe una comunidad dividida: hay quien celebra una visión más audaz del personaje y quien lamenta el alejamiento de la imagen tradicional del león.
Conviene un matiz. El propio Lewis explicó que Aslan no era una alegoría rígida, sino una suposición: cómo podría presentarse Cristo en un mundo como Narnia. Eso no quita peso al personaje, pero sí ayuda a entender por qué su figura despierta tanto cariño y tanta cautela a la vez.
¿Hasta dónde llega lo permitido y respetuoso?
Una película es una reinterpretación de la obra literaria. Por eso, en cada adaptación se pierden detalles del autor y aparecen las impresiones del director y de quien escribe el guion. Es inevitable, y aunque puede incomodarnos, también puede aportar un valor nuevo.
La pregunta útil, entonces, no es si habrá cambios, sino cuáles y para qué. ¿En qué punto conviene ponerse de pie a defender la obra original? Quizá cuando la adaptación deje de tratar el libro como una fuente de significado y lo use solo como marca reconocible. Hay reinterpretaciones objetivamente malas, que no aportan nada, y sentir cautela ante ellas no es un capricho de fan.
Que Aslan se sienta para algunos como un icono casi religioso también es comprensible. Ver cambiada su voz puede parecer una falta de respeto a un personaje querido, y ese sentimiento merece ser escuchado, no ridiculizado.
Aun así, hay razones para no apresurarse a condenar ni a boicotear. Las reinterpretaciones también son la oportunidad de traer la obra original al presente. Y en este caso, la película no está hecha para quienes ya conocen a Lewis: será, para muchísimos espectadores, su primer encuentro con el nacimiento de Narnia y con Aslan.
Ahí está la parte que podemos trabajar. Podemos llegar a detectar qué puntos de la película ayudan a abrir las conversaciones que nos interesan: las analogías cristianas, la creación, el sacrificio, la esperanza. Es lo que Jeremías 15:19 describe como separar lo precioso de lo vil: reconocer lo valioso incluso cuando llega mezclado con decisiones discutibles.
Redirigir el nuevo interés hacia el original
- Si alguien llega por Meryl Streep o por Greta Gerwig, podemos invitarlo a conocer a C. S. Lewis.
- Si la curiosidad viene de la polémica, es buen momento para explicar qué significa Aslan en la obra.
- Si la película no convence, los libros siguen ahí, intactos, para quien quiera leerlos.
Ninguna adaptación borra el texto que escribió Lewis, y ninguna decisión de reparto cambia lo que millones de lectores han encontrado en él. Entre ver la película con ojo crítico y cerrar la puerta de antemano, hay un camino más útil: esperar al estreno, evaluar con honestidad y conversar.
Nos guste o no, la nueva película abrirá la puerta de Narnia y del mundo de C. S. Lewis a mucha gente que no lo conocía.