Juan de Montreal publica «Reír Roto», su primer libro. La memoria, editada por Página Azul y disponible desde el 23 de agosto de 2026, abre una parte de su historia que durante años quedó detrás del humor: la fe, la familia y la internación de su hija Abril en neonatología.
Millones de personas lo conocen por sus personajes, sus escenarios y sus videos. Esta vez, Juan Giménez no sale a provocar una risa inmediata. Sale a contar cómo se sostiene el corazón cuando los sueños se rompen y el miedo aprieta.
Una memoria que nace de una experiencia real
Hay historias que llegan para entretener y hay otras que llegan justo cuando más las necesitas. Reír Roto se presenta como lo segundo. El libro nace de una experiencia de alto impacto emocional: el proceso de sostener esperanza mientras Abril, su hija con discapacidad, era internada en neonatología.
Ese episodio no aparece como un recurso dramático. Es el origen de una conversación más amplia sobre paternidad, vocación y fragilidad. Junto a Walky, Juan ha construido un universo creativo que alcanza a millones. En estas 134 páginas, ese universo se detiene. La risa deja de ser el producto y pasa a ser la pregunta.
El subtítulo de la edición —«Encuentra la risa que nunca se rompe»— resume la tesis del libro: la risa no siempre nace de la facilidad. Muchas veces aparece después de atravesar el dolor con amor, fe y esperanza.

La fe sin frases fáciles
El libro no promete una vida sin dificultades. Tampoco pretende tener todas las respuestas. Juan comparte una mirada íntima sobre su relación con Dios, mostrando que la fe no significa vivir sin heridas, sino encontrar una manera de caminar en medio de ellas.
Esa honestidad lo acerca a lectores que atraviesan incertidumbre, pérdida, miedo o cambios profundos. También a quienes solo conocían al comediante y ahora quieren entender la historia detrás de la sonrisa. El testimonio no se disfraza de manual. Es la voz de un esposo, un padre y un hijo de Dios que decidió compartir heridas, aprendizajes y convicciones.
En ese sentido, Reír Roto conversa con otras lecturas recientes sobre consuelo y proceso, como «Un salmo que te hará renacer», de José Luis Navajo, o con libros que miran de frente las fracturas familiares, como la edición renovada de «El lenguaje del perdón», de Sixto Porras. La diferencia está en el tono: aquí no hay esquema pastoral ni herramienta de pareja. Hay una memoria.
Del escenario al testimonio
Juan comenzó cantando en la banda Montreal en 2015 y, con el tiempo, se convirtió en uno de los comediantes de habla hispana más vistos. Ha llevado su stand-up por Latinoamérica y parte de Europa, y actuó en dos películas. Su visibilidad digital suma otro peso: medios como Univision lo han descrito con más de 3.6 millones de seguidores en Instagram, alrededor de 3.13 millones de suscriptores en YouTube y cerca de 20 millones en TikTok.
Ese alcance explica por qué el libro importa más allá del catálogo cristiano. Una voz masiva decide contar, por primera vez de forma completa, lo que hay detrás de cada risa. El movimiento no es menor: el humor que lo hizo conocido ahora se sostiene sobre una historia de paternidad, discapacidad, miedo y esperanza.
Para quién es este libro
Reír Roto está dirigido a quienes necesitan consuelo y perspectiva, pero también a quienes desean comprender mejor a una de las voces humorísticas que durante años ha acompañado a tanta gente. El libro invita a mirar el dolor desde otro ángulo: no para aprender a vivir sin él, sino para descubrir que todavía es posible reír mientras se lo atraviesa.
No hay un final de triunfo fácil. Hay una propuesta más sobria. Algunas cosas se rompen. La esperanza puede permanecer. Y la risa, cuando aparece, no es negación: es convivencia.
Dónde conseguir «Reír Roto»
El libro está disponible en español, en formato impreso y digital, a través de Amazon y de Editorial Página Azul. El sitio oficial del proyecto es reirroto.com.
Para quienes llegaron a Juan por un clip y se quedan por la historia, Reír Roto es el punto en el que la risa deja de ser solo un oficio y se vuelve testimonio.